Nacimiento de la croqueta. Cádiz. 1805

Escrito por historiadelacroqueta 23-06-2017 en historia. Comentarios (0)

Cadiz, 1805, tras la batalla de Trafalgar las tropas españolas y francesas que pudieron arribar a la bahia de Cadiz, después de sufrir padecimientos de toda índole, descubrieron una forma de comer en caliente la bechamel que las tropas francesas cocinaban e ingerían a modo de gacha fría.

Soldados españoles aplicaron unos conocimientos culinarios sencillos pero sabrosos que a día de hoy todavía perduran en la cocina española. Esta sabiduría consistía en dejar nadar en una sarten llena de aceite caliente cualquier alimento (o similar) que pasara por las manos de un paisano antes de ingerirlo, convirtiendolo en un sabroso plato calorico conocido como "fritura".

Tras varios intentos para freir la bechamel en aceite caliente sin llegar a un resultado óptimo, se decidió rebozar la bechamel con harina y huevo tal como se hacía en la zona con productos del mar ("pescaito" frito)

El resultado fue la croqueta básica, con sabor a bechamel y sin tropezones. Este plato convenció a las tropas francesas que a su regreso a Francia, tras el cautiverio de 1808, popularizaron el invento apropiandose del ingenio español como es habitual desde la época de los tartesos y a partir de ese momento aparecieron en los libros recetarios parisinos más gourmet de la época.



Ref. La cocina robada. Croqueta, cruasán y coñac, las mentiras francesas. ISBN 853222148754.45

 Pierre García Mirabeau